Esta sinfonía está inspirada en la novela “El compositor de tormentas” de Andrés Pascual. Aunque se podrán encontrar algunos pasajes de carácter descriptivo, la obra en si no trata de ser programática, sino una construcción musical en base a algunos elementos de la novela. Toda la novela se basa en la búsqueda de la llamada “melodía original” o “melodía del alma”, descrita por el autor como una melodía perfecta, completa, con grandes matices. Es por eso, que como compositor, pensé que una melodía “perfecta y completa” debía contener todos los intervalos (desde la segunda menor hasta la octava justa). Otro de los elementos utilizados es un motivo del compositor Marc Antoine Charpentier, que aparece en la novela como tío del protagonista. Este motivo, que casi podríamos considerar “naif” es utilizado en varias de las composiciones del músico francés, como por ejemplo “Domine quinque talenta” o “Confitebor tibe Domini”. Otra de las citas que aparecen en la obra, es la melodía de la primera aria de Urganda, de la ópera “Amadís de Gaula” de J. B. Lully, cuyo estreno es narrado en la novela, siendo importante en el desarrollo de la trama. Por último, desde su llegada a la “Isla de la Luna”, el protagonista de la historia percibe un ritmo incesante, que casi parece el latir de la Isla, interpretado siempre de la misma forma por un niño y un instrumento ancestral. Existen tres versiones de esta obra, durando 27', 24' y 21' respectivamente.